Carta de despedida a un ser querido

¿No te has podido despedir de un familiar o amigo/a durante la situación de alerta sanitaria generada por el Covid-19?

Muchas personas se están quedando sin poder despedirse de sus seres queridos, ante el elevado número de fallecimientos en corto periodo de tiempo, durante la situación de alerta sanitaria generada por el Covid-19. Este aplazamiento dificulta la natural elaboración del duelo. La carta de despedida facilita aceptar y afrontar la pérdida.

En muchos casos, la imposibilidad de estar con ese familiar o amigo/a se debe a la situación de aislamiento en hospitales o en lugares de residencia. A veces, el fallecimiento se desencadena en unas horas, sin previo aviso. Por si fuera poco, los servicios funerarios están saturados y no dan abasto para atender a todos los casos, obligando a postergar los sepelios sine die.

Así, la pérdida, que ya en sí misma  es considerada como uno de los estresores vitales de más alta intensidad (Homes, 1967) se hace mucho más difícil de aceptar y afrontar. Si no ponemos atención en ello, se puede generar un proceso de duelo complicado.

El riesgo de que un duelo se complique aumenta cuando:

Una manera de poder elaborar el duelo en esta situación de excepción es la carta de despedida.

¿En qué consiste una carta de despedida de un ser querido?

Se trata de dejar fluir la escritura automática en el papel o la pantalla, dirigiéndonos a la persona que hemos perdido. Nos permite ordenar los pensamientos, identificar nuestras emociones y avanzar en la superación de la pérdida sentida.

Sugiero que contenga los siguientes apartados:

  1. Saludo. Dirigiéndonos con el nombre/apodo que solíamos usar. Igual que en una carta postal. Ejemplo: a mi hermano/a, mi alma gemela.
  2. Desahogo: Una explicación de lo sucedido y cómo nos sentimos. Ejemplo: No nos hemos podido despedir y estoy rabiosa con todo. No podía acompañarte en el hospital por temor a contagios, no podemos ir al tanatorio por falta de espacio… La gente llama y pregunta. No me siento preparado/a para esto. Si te hubiera visto, te habría…
  3. Recordar lo negativo y, si procede, pedir perdón o perdonar. Dejamos por escrito aquello que nos hizo daño o en lo que nos equivocamos. Ejemplo: me quema en el corazón el distanciamiento de las últimas semanas. Te pido perdón por… Siento haber… Te perdono por …
  4. Recordar lo positivo y agradecer su vida. Se trata de recalcar lo positivo que nos ha aportado y que hemos aprendido, el recuerdo grato que deja en nuestra vida. Ejemplo: me enseñaste a… has sido para mí… me da miedo... me acuerdo de aquel día… Agradezco a la vida la oportunidad de conocerte y tenerte a mi lado… Guardaré los recuerdos de …
  5. Identificar las emociones actuales. Expresaremos los sentimientos actuales de tristeza, ira o frustración, miedo al futuro, miedo a la soledad, miedo a olvidar, a la enfermedad, ambivalencia ante la liberación…
  6. Recolocación afectiva. Otorgaremos un nuevo lugar en nuestra vida a la persona fallecida, dándonos permiso para seguir viviendo. Ejemplo: en cuento se pueda, volveré a la rutina. Me acostumbraré a vivir sin ti, pero sintiéndote cerca en mi corazón. Seguiré la vida pensando qué me dirías tú… Disfrutaré del camino que me queda porque sé que no querías nada malo para mí. Desde dónde estés échame una mano…
  7. Despedida. Con una expresión cariñosa o un saludo que utilizábamos habitualmente.

¿Cómo escribir una carta así?

Preferentemente en la intimidad, permitiéndonos llorar mientras la escribimos y tachar si lo necesitamos.  Podemos hacerla en un momento o tardar varios días. Si la relación ha sido traumática, puede ayudar escribir varias versiones con lo que perdonamos y lo que no.  No te preocupes por el estilo literario ni por la ortografía.

¿Qué hacer con la carta?

La carta se puede compartir con otras personas allegadas, a modo de “duelo compartido”, permitiendo que cada uno de los presentes exprese sus sentimientos.  Se puede convertir en una despedida durante un sepelio. 

Después de unos días, conviene buscar la forma de deshacernos de la carta de despedida. Lo mejor es buscar un momento especial o ritual, quemándola, esparciéndola al viento…

Recomiendo la entrada de este blog "5 claves para afrontar un duelo

Kenia Navarro Gallardo- Psicóloga Clinica.

 

Fecha de publicación: 25/03/2020